Tendinitis o tendinopatía ¿es lo mismo?
Lo que la ciencia nos enseña sobre el dolor en los tendones

Lo que la ciencia nos enseña sobre el dolor en los tendones
Si alguna vez has acudido a consulta por dolor en un tendón, es probable que hayas escuchado el término "tendinitis". Sin embargo, actualmente los profesionales sanitarios utilizamos cada vez más la palabra "tendinopatía".
¿Significa esto que antes estaba mal dicho? No exactamente.
Durante muchos años se pensó que el dolor tendinoso se debía principalmente a un proceso inflamatorio. Por eso se utilizaba el término tendinitis, que literalmente significa "inflamación del tendón".
Sin embargo, las investigaciones realizadas durante las últimas décadas han demostrado que, en la mayoría de los casos de dolor tendinoso persistente, la inflamación no es el principal problema. Lo que suele ocurrir es una alteración en la estructura y capacidad funcional del tendón.
Por este motivo, actualmente se prefiere el término tendinopatía, que engloba de forma más precisa los cambios que pueden producirse en el tejido tendinoso y los síntomas que experimenta el paciente.
¿Qué es una tendinopatía?
Una tendinopatía es una alteración de un tendón que puede provocar dolor, disminución de la capacidad física y limitación para realizar determinadas actividades.
Puede aparecer en cualquier tendón del cuerpo, aunque algunas de las localizaciones más frecuentes son:
- Tendón rotuliano (rodilla).
- Tendón de Aquiles.
- Tendones del manguito rotador (hombro).
- Tendones de los músculos epicondíleos (codo).
- Tendones glúteos (cadera).
El síntoma más habitual suele ser dolor durante determinadas actividades, especialmente aquellas que implican carga sobre el tendón, como caminar, correr, saltar, levantar peso o realizar movimientos repetitivos.
¿Por qué aparece una tendinopatía?
La evidencia científica actual indica que uno de los factores más importantes es la desadaptación a la carga.
Los tendones son estructuras diseñadas para soportar esfuerzos. De hecho, necesitan recibir carga de forma regular para mantenerse fuertes y funcionales.
El problema aparece cuando la carga que recibe el tendón supera su capacidad de adaptación. Esto puede ocurrir por diferentes motivos:
- Aumento brusco de la actividad física.
- Cambios en el volumen o intensidad del entrenamiento.
- Movimientos repetitivos en el trabajo.
- Periodos prolongados de inactividad seguidos de una vuelta rápida al ejercicio.
- Factores individuales como la edad, el sueño, el estrés o determinadas condiciones de salud.
En otras palabras, muchas tendinopatías no aparecen porque el tendón sea "débil" o esté "gastado", sino porque la carga aplicada y la capacidad del tejido dejan de estar equilibradas.
¿Qué papel tienen la ecografía y las pruebas de imagen?
La ecografía musculoesquelética es una herramienta muy útil para valorar el estado del tendón y orientar el tratamiento.
Sin embargo, es importante entender que las imágenes no siempre explican por sí solas el dolor de una persona.
Es frecuente encontrar cambios estructurales en tendones de personas que no tienen síntomas. Del mismo modo, algunos pacientes pueden presentar dolor importante con alteraciones ecográficas relativamente leves.
Por este motivo, las pruebas de imagen siempre deben interpretarse junto con la historia clínica, la exploración física y los síntomas que presenta cada paciente.
Tratamos personas, no imágenes.
¿Cuál es el tratamiento más adecuado?
Actualmente sabemos que no existe un tratamiento único válido para todos los casos.
La base del tratamiento suele ser una correcta gestión de la carga y un programa de ejercicio terapéutico adaptado a cada fase de la lesión y a las características de cada paciente.
El objetivo es mejorar progresivamente la capacidad del tendón para tolerar los esfuerzos que requiere la vida diaria, el trabajo o la práctica deportiva.
Dependiendo de cada situación clínica, el tratamiento puede complementarse con otras herramientas que ayuden a controlar los síntomas y favorecer la recuperación.
¿Cómo podemos ayudarte?
En nuestra clínica realizamos una valoración individualizada de cada caso, combinando la exploración física con la ecografía musculoesquelética para obtener una visión completa del problema.
A partir de esta valoración diseñamos un plan de tratamiento personalizado que puede incluir terapia manual, fisioterapia invasiva ecoguiada y programas de ejercicio terapéutico adaptados a las necesidades y objetivos de cada paciente.
Nuestro objetivo no es únicamente reducir el dolor, sino mejorar la capacidad de carga del tendón y ayudarte a recuperar tu actividad con seguridad y confianza.
Si padeces dolor persistente en un tendón o una lesión que te impide realizar tus actividades habituales, estaremos encantados de ayudarte a encontrar la mejor estrategia para tu recuperación.
Porque un tendón fuerte no es el que nunca recibe carga, sino el que está preparado para soportarla.






